7 de febrero de 2026.
Dejamos atrás un día pasado por agua para viajar al mundo de Pandora, planeta de Avatar.
El mundo fantástico de Avatar hizo a nuestras chicas sentirse parte de la tribu de los Navi, aprendieron la historia de todos los clanes, la flora y fauna que envuelve el mundo de Pandora.
En el laboratorio tuvieron la oportunidad de probar un simulador del robot que usan en la película los humanos para poder moverse por Pandora, así como de probar a ver su imagen como avatar gracias a un filtro, las risas no faltaron.
Desarrollaron sus sentidos oliendo, tocando, viendo y escuchando el ecosistema de Pandora, incluso pudieron conocer a dos criaturas bebes, eso sí, desde la distancia, no queríamos que nuestras chicas perdiesen una mano de un bocado de un Viperlobo.
Pudimos contemplar animales marinos y aéreos, como el majestuoso Banshee, que nos dejó con la boca abierta.
Esta exposición acabó de la mejor forma posible, con el árbol de la vida. En la película, los avatares usan sus trenzas para conectar con el árbol y encontrar sus metas y sus mejores versiones. A nuestras chicas no les hace falta ninguna trenza, ellas mismas demuestran día a día que se superan consiguiendo su mejor versión.
Alejandro Carrillo Rubio. Educador.

